Una briza del más allá venía
Con sus céfiros ocultando nubes
Sobre las olas de la mar bravía
En sueño adormilado de querubes
Miles de orbes revolucionan libres
Como un alado coro de juglares
Que en sus voces entonan sus calibres
Recordando la
tierra de sus lares
Perpetuamente el tiempo solitario
En silencio regresa desde el caos
Dominando el horizonte brumario
Esperando inmóvil en el pronaos
Que pase en frio el solitario calvario
Con bailes loco
eternos saraos